La Cuaresma es el tiempo del espíritu.
Es el tiempo de Mi dolor.
Hombres, ¿por qué después de casi dos mil años no habéis comprendido todavía Mi palabra?
Yo soy la Verdad.
No las falsas verdades de la tierra que son la riqueza, la fama, la gloria.
¡Más rico, más famoso, más glorioso será para Mí aquel que vive obrando el bien conociendo la verdad!
Aquel que da en humildad, que vive en humildad y comprende Mi palabra.
Hombres que hacéis de la materia un mito, ¿por qué no pensáis que sólo es un medio dado por breve tiempo?
Ya que es breve el pasaje terrenal.
La Cuaresma es el tiempo del espíritu, que debería haceros pensar en el don que os he dado: Mi vida.
Y de este pensamiento deberíais sacar el amor y la comprensión para Mí y para los hombres.
2 de Abril de 1973