Criaturas, es del Amor de lo que os quiero hablar.
¡De este Amor tan mencionado, de este Amor del que todos se jactan de poseer, de este Amor que es tan escaso sobre la tierra!
El Amor es caridad, y caridad es dar antes a los demás que a vosotros mismos y con renuncia. El Amor está en las grandes y en las pequeñas cosas.
¡El Amor está en una sonrisa, un gesto, unas palabras, un regalo, una ayuda materia y sobre todo es ayuda espiritual!
Si el Amor existiese sobre la tierra como Yo lo quiero, no habría guerras, no serviría el dinero, y la tierra sería como el cielo. El Amor es del Cielo.
Sin embargo, aquellos que están cercanos a Mi Cielo, cercanos a Mí y en Mí, aquellos que sufren, aquellos que son puros de espíritu, ellos sienten y viven el Amor, y logran en la tierra en pequeña medida, crear con su amor pequeñísimos oasis de Cielo. He aquí por qué te envío a ti, G., rosa blanca, Mis palabras de luz, para que tú con L., unida a los más cercanos a vosotros en espíritu y pensamiento, aquellos que os aman, a aquellos que aman a Armando, podáis crear los pequeños oasis de Amor; os digo que el amor mueve el universo, y la tierra y el so1 y los espíritus, y los conduce hacia Nosotros en un “crescendo” de gloria.
5 de Junio de 1973